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lunes, 16 de mayo de 2011

Dios y luz en el Medievo y nuestra actualidad.

Es curiosa la vida. Seguro que ha habido ocasiones en las que diversas ideas, que en principio, nada tienen que ver y que discurren por sendas variadas, confluyen en una misma vía que te revela una de esas extrañas conexiones que a modo de red neuronal, recorren los destinos de los seres humanos. Estas conjunciones te inducen a reflexionar, recapacitar, ajustar los enfoques de los prismas de tu mente y al fin, percatarte de que nuevamente, has aprendido algo que además puedes compartir con los demás, enriqueciéndolos al mismo tiempo que tú.

En mi caso, he estado las últimas dos semanas ayudando y organizando junto a mis compañeros el stand de nuestro Instituto en la IX Feria de la Ciencia de Sevilla, que tuvo su colofón el sábado pasado. La temática elegida fue la referente a la luz y cómo los seres humanos, a lo largo de la Historia, nos hemos sorprendido, jugado después y finalmente, manipulado ese fenómeno físico que alumbra el mundo que conocemos y percibimos como tal. Varios proyectos fueron presentados, como la Cámara Clara (que fue empleada por botánicos y artistas para representar la realidad mediante un calcado de las líneas del objeto en cuestión), el espectroscopio (que fragmenta la luz en su espectro visible), las cianotipias (precedente decimonónico de la fotografía moderna)y la Cámara Oscura, que fue la estrella indiscutible.

Asistí un par de veces a cómo mis alumnos presentaban la Cámara Oscura a los asistentes y curiosos. Mientras les escuchaba comentar el proyecto, no podía dejar de maravillarme de aquel fenómeno natural casi milagroso. La luz entraba por un agujero practicado en la pared y se proyectaba sobre la pared opuesta. Al poco tiempo, cuando los ojos se hacían a la oscuridad imperante, se podía contemplar como por arte de magia, la escena de lo que ocurría fuera de la cámara oscura, de manera invertida. Y entonces, comprendí por qué los antiguos, aquellos que ya no están, ya desde la Grecia Antigua, se maravillaban de la luz y la asociaban con los aspectos positivos de la naturaleza humana como contraposición a la oscuridad.

Esta mañana, leí en la prensa, que un afamado y prestigioso científico, ha desechado por completo la idea de que exista un paraíso, como " un cuento de hadas". Y la tristeza se ha hecho presa de mi. Ciertamente, nuestro mundo tecnológico y científico se ha impuesto y gradualmente, queda menos espacio para creencias. Cada cierto tiempo, uno va recibiendo, uno tras otro, impactos que te indican que no se es más que una forma de vida en un estado superior químico que está por casualidad en el Universo, y que nada, de lo que uno es, cree, piensa o considera, es más que la suma de dichos componentes. Sólo energía y materia, no hay nada más. Yo, como historiador, he renegado siempre de las teorías marxistas materialistas, pero me voy sintiendo vencido ante esa evidencia.

Pero ahora, pienso en el milagro de la luz y en Aristóteles. Y esa conjunción es la que me indica que debía escribir sobre qué representaba la luz en el mundo de las catedrales góticas. La importancia suprema de ese fenómeno que subyugó a los maestros constructores de aquella época llevándolos a jugar y conducir la luz a través de los vidrios, arcos apuntados y polilobulados, pilares cruciformes y bóvedas nervadas. Sólo con la idea en mente de la asociación de todo ello a la idea de Dios, de un ente superior, de un primer motor que justificaría la existencia de todo lo material, ajeno a dicha materialidad, pero dotando a la potencialidad de su acto de un sentido y dirección.


A partir del siglo XII, la situación en Europa cambió de manera paulatina. Los duros siglos precedentes, protagonizados por hambres, guerras, epidemias, pestes y profecías del Apocalipsis, habían dado paso a un período nuevo en el que el ser humano, enfrentado a una Naturaleza feroz e implacable que le acosaba, comenzaba a percibir en ésta un cambio hacia una mayor benignidad. El clima cambió y se hizo más provechoso para los cultivos, y eso condujo a un aumento de la producción que permitió un cierto ascenso demográfico que a la postre, permitiría que los siglos plenomedievales, dentro de la indudable dureza del Medioevo, fuera algo más llevadero. El desarrollo de las grandes urbes medievales y la reactivación del comercio habían supuesto un ir y venir de gentes que conforme traían consigo su cultura, traían informaciones y conocimientos nuevos que dejaban entrever un mundo abierto a la exploración y a su estudio. Al amparo de esta realidad, se fundaron nuevas Universidades que hoy día siguen existiendo (La Sorbona en Francia, Bolonia...) y en el caso de Castilla, el primer Studium Generale se fundó en la ciudad de Palencia bajo el reinado de Alfonso VIII.

Con los nuevos estudios, el aristotelismo fue recuperado gradualmente en las cátedras universitarias, y ciertamente, de algún modo, trascendió hacia la esfera de la cultura social y la sociedad de la época, aplicándola a los criterios espirituales de la época. El platonismo y su mito de la caverna de Platón señalaban que lo percibido era solamente la sombra de la luz de las ideas puras a las que se llegaba mediante el intelecto. Ahora el protagonismo creciente del sensualismo aristotélico y su materialismo será retomado desde una óptica diferente. El principio aristotélico del primer motor que permanece y da sentido al resto del Universo se adhiere al principio innegable de la existencia de Dios. Y en este caso, el Dios representado en los tímpanos góticos no será un dios pantócrator severo, sino el "Beau Dieu" que decían los franceses, el Buen Dios, atentos y amable, cuidadoso de su rebaño mientras entraba éste en el interior de las catedrales. Era lógico por tanto pensar que los tiempos oscuros precedentes se habían visto interrumpidos por la luz.



¿Pero qué era la luz para los maestros constructores de los siglos XII o XIII? La Luz era Dios. Una representación de lo inmaterial, que sin embargo, llegaba a todos los rincones y creaba el mundo ante los ojos del creyente. Esa luz que se filtraba a través de las innumerables vidrieras que decoraban los plomos que se entrelazaban en los ventanales de los muros góticos, era la idea de un ente superior perfecto que bañaba a los creyentes y les hacía saber que estaba allí. La luz no existía, no se podía tocar, pero permanecía allí... ¿y no es esto una demostración más de la fe, para ellos? La Fe consistía en creer sin ver, como Pedro cuando tuvo que coger de la boca del pez la moneda de oro para que Jesús y sus discípulos pudiesen pagar el tributo para entrar en la ciudad. No se conocía qué era la luz, ni qué la producía, pero en aquellos tiempos, se asociaba con la bondad de un Dios que hoy ya no existe.


Un consuelo para quienes, sufriendo una vida llena de penurias con ocasionales alegrías, les prometía la existencia de otra oportunidad más allá. Quizás personas más humanas de lo que somos hoy día, más humildes y conscientes de nuestra fragilidad y temporalidad, que buscaban un sentido a su existencia. Quizás más felices en su ignorancia, que nosotros, que cuanto más avanza la ciencia, más nos demuestra claramente que somos sólo un producto del azar.

Sin embargo, uno se resiste a la idea, y piensa en las ideas aristotélicas cuando escucha y lee afirmar que el cosmos nace de la nada. Porque entonces, uno se da cuenta, de que nada de lo que hemos hecho los seres humanos, escapa a reacciones químicas. Que el arte, la cultura, conceptos como la justicia, la bondad o la verdad, sólo son ideas vanas, productos temporales de dichas reacciones. Que nada de lo hecho por nosotros, como raza, justifica más allá de las piedras y el suelo que pisamos. Que las Humanidades no tienen razón de ser.

Polvo somos.

domingo, 3 de octubre de 2010

El Milenarismo (I).


Como un amenazador fantasma, en la Europa cercana al año 1000 d.C, una sombra recorrió todos los reinos que la componían. Se aproximaba el fin de los tiempos, el Advenimiento del Mesías y el Juicio Final. Tal y como se recogía en el Apocalipsis de San Juan, parte del Nuevo Testamento y texto de gran cripticismo y complejidad, Dios volvería a la tierra para depurarla de todos los males y vicios que la asolaban, trayendo una nueva era de paz y purificación. El Apocalipsis era esperado como una especie de catarsis o limpieza del alma, y ante él, la Cristiandad sería sometida a un duro juicio en el que los justos estarían a la derecha de Dios y los impuros, condenados a los fuegos del Infierno.

Justificando todo esto, la Iglesia, poderosísima hasta el extremo en aquellos tiempos ya que controlaba los exiguos medios de comunicación de la época y estaba integrada por las mentes más preclaras y preparadas de su tiempo entre sus componentes, encontró en numerosos detalles y sucesos cotidianos argumentos por lo que se debía pensar que el Fin se aproximaba. Las manifestaciones de enfermedades altamente contagiosas y virulentas, sucesos como quemas de Iglesias o visiones de Santos o de la Virgen alertando sobre la conveniencia de abandonar el pecado y ajustarse a la Fe eran suficientes como para que el Apocalipsis se fuese tomando en serio. Esto se notó claramente en la mentalidad colectiva. El número de ingresos en Órdenes Monacales aumentó y de la misma manera, los actos religiosos. Muchas concesiones y donaciones fueron hechas por familias nobles que temerosas del fuego infernal, intentaban comprar su salvación y su acceso al Cielo. Peregrinaciones espontáneas surgieron y fue habitual observar marchas de flagelantes que iban de un pueblo a otro para conminar a sus habitantes a purgar sus pecados antes del Fin. Desde el punto de vista cultural, la producción literaria se centró en el Apocalipsis y las liturgias y ritos eclesiásticos abordaban el tema con asiduidad. Si a eso le sumamos el aumento de la violencia feudal y las guerras y el hambre consecuente...podemos imaginarnos muchas cosas.

Quizás hoy día, a nuestra "moderna" y "progresista" mentalidad, eso pueda interpretarse como algo infantil, propio de una sociedad atrasada e inculta, fanática. Pero últimamente, estoy observando detalles que sinceramente están dejándose caer entre la población, a través de múltiples canales, de formas directas e indirectas. Respecto a nuestra sociedad de la información, me vienen a la memoria las sabias palabras del maestro Umberto Eco, que señalaba que actualmente la censura no viene dada por un Poder que corta la información desde su origen, sino en que se suministra tal cantidad de información y además contradictoria, que la población no sabe qué creer, discernir lo verdadero de lo falso ni asimilarla.

En los últimos meses, os comentaré por encima noticias que he podido leer, ver y escuchar en los diferentes medios de comunicación:
- 2012: película infumable donde las haya, pero que genera una expectación tan grande que por fuerza casi toda la población debe saber en qué consiste el Apocalipsis.
- Cercanía del asteroide Apophis para 2036.
- El Sol se ha despertado tras un largo letargo y comienza a emitir una mayor radiación solar.
- La radiación solar amenaza con destruir el sistema eléctrico mundial y desencadenar una catástrofe global sin precedentes.
- Se están detectando temblores en el parque de Yellowstone (USA).
- El cambio climático.
- Reaparición de antiguas enfermedades y descubrimiento de bacterias peligrosas entre los hielos de la Antártida, como consecuencia del cambio climático que acarrea la fusión de dichos hielos.
- Pérdida de costas y alteración de las líneas de costa.
- Fin de las energías fósiles.
- Hay miles de cuerpos celestes que pasan cerca de la Tierra y que no están controlados hasta que es tarde.
- ¿Qué hay que hacer si sucede una catástrofe?.
- Consejos para sobrevivir en casos extremos.
- USA y Rusia están preparando un plan secreto para destruir asteroides.
- Y a nivel de la sociedad... ni os cuento, aunque para mí, éstas sí que son apocalípticas y peligrosas.

De entre lo que he dicho anteriormente, hay noticias que tienen visos de veracidad y otras no. Además, como resulta que la Ciencia cada día que pasa se está viendo involucrada en una espiral de autoritarismo y omnipotencia mayor, con grandes dosis de dogmatismo, todo lo que proceda de fuentes científicas, ampliado por los medios de comunicación y su sensacionalismo, parece dar la sensación de ser algo irremediable y a lo que no hay capacidad de réplica posible.

miércoles, 14 de enero de 2009

El drama de los Balseros de Cuba en el 50 Aniversario de la Revolución de Cuba.

Ésta es una de las formas de inmigración que hemos estudiado en clase estos días en Geografía de 2º Bachiller: los balseros. Estas personas escapan de la dictadura de Castro, arriesgando su vida en el empeño atravesando el mar del Caribe en busca de asilo o de alguna forma de recepción en Estados Unidos, principalmente.

Es un drama que se repite año tras año, y lo cierto en verdad es que resulta algo triste que sigan existiendo dictaduras como las de Fidel Castro y todo el aparato político que le apoya. Quizás más que haya gente que intente atemperar o suavizar algo imposible de suavizar.

martes, 16 de septiembre de 2008

¿Crisis?

No sé si habréis escuchado las noticias últimamente. Si es no, os recomiendo que lo hagáis, porque tenéis que empezar a comprender un poco más el mundo que os rodea. Así que os recomiendo encarecidamente que de vez en cuando, escuchéis la radio, veais la televisión (los informativos) o leáis algún periódico (nada de Marca o As).

Veréis. En los últimos días, en los medios de comunicación, dicen que hay una crisis muy grave a nivel mundial y que la Bolsa de Nueva York está perdiendo dinero.

Y vosotros diréis, ¿la Bolsa pierde dinero? ¿tiene un agujero?.

Os explico. Mirad, las empresas, la mayor parte de ellas, tienen un valor en dinero. Una vez que se conoce, ese valor se divide en pequeños "trozos" llamados acciones, que representan una parte de la empresa. Estas acciones valen un dinero.

Ejemplo: La Empresa A vale 10,000 Euros, y se divide en 100 acciones de 100 euros cada una.

Cada acción es precisamente una pequeña "parcela" que te pertenece como accionista. Por tanto, cuantas más acciones tengas, más poder tendrás en la empresa. Además, por cada acción que tengas, cuando termina el año, la empresa, si ha ganado dinero, valdrá un poco más y serás un poco más rico. Sin embargo, si la empresa pierde dinero a fines de año, tú perderás dinero (y si tienes muchas acciones, perderás más).

Ejemplo:

La Empresa A vale a fines de año 12,000 euros, por tanto, las acciones pasan de valer 100 euros a 120 euros. Eso significa que tú ganas al terminar el año + 20 euros. Sin embargo, si la empresa A a fines de año valiera 9,000 euros, significaría que las 100 acciones valdrían solo 90 euros y perderías -10 euros.


Si veis las noticias de fútbol, hay ocasiones que se dicen dos palabras: Sociedades Anónimas. Las Sociedades Anónimas son precisamente empresas cuyo valor se divide en acciones, y la persona o institución que controla más acciones se le llama Accionista Mayoritario, ya que tiene la mitad más uno de los títulos de las acciones de una empresa.

Bien. Dicho esto, ¿por qué hay crisis? La crisis se debe a que precisamente, por decirlo simplemente, a fines de año, las grandes empresas a nivel mundial pierden valor en sus acciones de una manera muy rápida. Pero, ¿dónde puedo comprar acciones?.

En la Bolsa. Se entiende por Bolsa un establecimiento donde se compran y venden acciones de muchas empresas. Las personas del vídeo que os pongo a continuación están precisamente vendiendo y comprando acciones. Y os aviso, para comprar acciones, tenéis que tener una cierta cantidad de dinero en el Banco para que podáis permitiros comprar. Evidentemente, no valdrá lo mismo una acción de la empresa Coca-Cola, que una acción de otra empresa menos famosa, de la misma manera que los beneficios que da una acción de Coca-Cola no la da la otra acción.



Espero que ahora, cuando escuchéis la palabra crisis, sepáis a qué se refiere. Por cierto, la Bolsa de Nueva York se llama Wall Street. Estos días hablan mucho de ella.

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