Comentar, también, que quiero agradecer a la Duquesa de Medinaceli su APOYO INESTIMABLE (es decir, inestimable porque no hubo) y su grandísima magnificencia al no permitir que unos 50 chicos de 4º ESO con sus profesores no entrasen en el recinto de El Salvador para resguardarse del frío y la lluvia. Parece mentira que aunque sea una propiedad privada la iglesia de El Salvador, una ciudad monumental y patrimonio de la UNESCO permita este tipo de actuaciones tan despóticas y miserables, propias de un tiempo que ya no es. En ocasiones, uno llega a pensar que las desamortizaciones tuvieron que haberse hecho mejor. Ser un Grande de España ya no consiste en tener el privilegio de no quitarse el sombrero frente al rey.
Por último, colgaré fotos de monumentos y ninguna en las que salgan alumnos o alumnas, debido a los derechos de imagen. Si las queréis, correo electrónico a docentehistoria@gmail.com y os las mandaré.
De nuevo, ha sido un placer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario